Acabo de tener un bebe “debería estar bien” y no estoy bien, ¿todo esto que siento puede ser depresión o ansiedad?
La depresión y ansiedad posparto son una realidad más común de lo que se tiende a reconocer socialmente, son trastornos que afectan a muchas mujeres después del parto. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM5), la incidencia mundial es del 15% de las mujeres que den a luz.
En la etapa perinatal también encontramos el baby blues que afecta un 85% de las mujeres. Es un conjunto de síntomas que aparecen después del parto por los cambios hormonales y toda la transición que supone la maternidad, es una sintomatología leve y transitoria que incluye síntomas como; tristeza, episodios de llanto, irritabilidad, dolor de cabeza, insomnio, falta de concentración, cambios de humor, pero a pesar de estos síntomas, se sigue conservando la funcionalidad del día a día.
Si esta sintomatología no remite en 2-3 semanas, aumenta su intensidad e infiere en el funcionamiento diario, podemos estar ante una depresión o ansiedad posparto. Mientras que lo que caracteriza la depresión posparto son los sentimientos de inutilidad o culpa, el estado de ánimo bajo y la desesperanza, lo que caracteriza la ansiedad posparto es el miedo, la inseguridad y la preocupación constante, que pueden llegar a ser compulsivas. Preocupación por la salud del bebé, sentimiento de incapacidad para cuidarlo, sentimiento de responsabilidad excesiva, sentimiento de rechazo hacia el bebé, fobias de impulsión (miedo de hacer algo malo que los pueda perjudicar).

Acabo de tener un bebé y estoy triste: ¿no me debería sentir bien?
La maternidad es un tema que a menudo viene acompañado de expectativas sociales y presiones. Existe una percepción generalizada de que ser madre tiene que ser un momento de pura alegría y felicidad y en la actualidad las redes sociales potencian este hecho. Sin embargo, la realidad es que el viaje de la maternidad puede ser muy complejo y emocionalmente desafiante.
La presión social para que las madres se sientan felices y realicen una transición perfecta a la maternidad puede ser desbordante. Esto puede llevar a sentimientos de culpa o inadecuación en aquellas mujeres que experimentan emociones mixtas o dificultades en esta etapa. Es importante recordar que no hay un único camino hacia la maternidad y que cada experiencia es única.
Detrás de estos trastornos y experiencias hay vergüenza, culpa, incomprensión, las madres se sienten muy solas y con mucha falta de validación emocional y estigma social se encuentran con frases como: “si tú y el bebé estáis sanos tienes que estar contenta” “como puede ser que lo rechaces, esto quiere decir que no lo quieres” estas frases están totalmente fuera de lugar y no tienen ningún sentido, pero tienden a repetirse mucho en los entornos de las mujeres que acaban de dar a luz, puede estar bien tu bebé y tu estar mal, puedes sentir rechazo y querer a tu bebe. Eliminar la presión social y abrir un diálogo honesto sobre las diversas facetas de la maternidad es esencial para que las mujeres se sientan apoyadas en este viaje tan significativo.

Ansiedad y depresión postparto: qué son y en qué se diferencian
La ansiedad postparto es una experiencia que puede afectar a muchas mujeres, menudo pasa desapercibida frente a la más reconocida depresión postparto, pero es un tema igualmente significativo.
Imagina esto: después de traer al mundo a tu bebé, en lugar de sentir alegría y felicidad, te asalta una preocupación constante. Te inunda la sensación de que algo terrible podría sucederle a tu hijo, y esa preocupación te consume día y noche. Te sientes insegura, incluso cuando estás haciendo todo lo posible para cuidar de tu bebé. A veces, esos miedos pueden llegar a ser tan abrumadores que desarrollas comportamientos compulsivos para tratar de controlarlos.
Esta es la esencia de la ansiedad postparto. A diferencia de la depresión postparto, que se caracteriza por la tristeza y la falta de interés en las cosas, la ansiedad se centra en temores intensos y persistentes relacionados con el bebé. Estos miedos pueden incluir preocupaciones sobre la salud del bebé, accidentes o incluso pensamientos intrusivos sobre dañar al bebé, aunque la mayoría de las madres nunca actuarían sobre estos pensamientos.
Es esencial concienciar sobre estos trastornos y brindar apoyo a las madres que puedan estar experimentando cualquiera de ellos. Hablar abiertamente sobre estos temas es un paso importante para reducir el estigma y fomentar la búsqueda de ayuda cuando sea necesario.
La ansiedad postparto es real, y no estás sola si la estás experimentando. Es importante hablar de ello y buscar apoyo. No es algo de lo que debamos escondernos y avergonzarnos, sino una respuesta natural a la enorme responsabilidad de cuidar de un recién nacido. Con el apoyo adecuado, el tratamiento y el entendimiento, la ansiedad y la depresión postparto se pueden superar, permitiéndote disfrutar plenamente de la maternidad y el crecimiento de tu bebé. Si tú o alguien que conoces está lidiando con la ansiedad postparto, no dudes en buscar ayuda y apoyo.







